La presidenta de Fundación Mujeres, Elena Valenciano, fue la encargada de conducir el acto homenaje de la sociedad civil a Carlota Bustelo, que se celebró ayer en el Ateneo de Madrid, en colaboración con el Instituto de las Mujeres.
Con un lleno mayoritariamente de mujeres en la Cátedra Mayor del Ateneo, la sesión arrancó con unas palabras de Paca Sauquillo, como ateneísta, pasando la palabra a Valenciano, que emocionada al recordar, a la que calificó como “mi maestra”, hizo un retrato de una mujer exigente, “una política ética, dueña de una mirada abierta y coherente”, “comprometida con las mujeres jóvenes”, “obsesionada porque nos incorporáramos a la causa del feminismo”. Impulsora de organizaciones tan relevantes como Fundación Mujeres o la Federación de Mujeres Jóvenes.
“Una mujer que cambió la vida de muchas mujeres”, concluyó Elena Valenciano, dando la palabra a Gloria Nielfa, que hizo un recorrido histórico del compromiso político de Carlota, resaltando su visión realista “sabía en el que país vivía”. Enfatizando el valor de una mujer que se enfrentaba a un país que recién salía de una dictadura machista y retrógrada; “en este país el control de la natalidad lo ejercían tanto los de la derecha como los de izquierda” recordó Nielfa.
“Madre intelectual”, para Carmen Martínez Ten, que calificó a Carlota de “seria, rigurosa y valiente”. “Como primera directora del Instituto de la Mujer, acercó el feminismo a las administraciones y fue ella quien sentó las bases de las políticas de igualdad en España, peleando desde dentro”. Carlota abrió el camino a Europa, “que legitimó muchas de las cosas que hacía el Instituto”.
La directora actual del Instituto de las Mujeres , Cristina Hernández, subrayó la visión vanguardista de Bustelo, dando valor al método y a la ciencia “sin datos no hay problemas” dijo, resaltando que el actual Instituto “sigue las estructuras de funcionamiento que creó Carlota”. Centró el final de su discurso en la coherencia de Bustelo, que le hiciera renunciar a su carrera política tras la exigencia de que hubiese un 15% de representación de mujeres en las listas electorales y no conseguirlo.
Carmen Calvo habló de una Carlota “sin pájaros en la cabeza”, una mujer que tejía red, y que “abrió vasos comunicantes entre el partido y las organizaciones feministas” y pidió a las asistentes “recordarla para resistir”.
Su hija, Marta Kindelán Bustelo, emocionada, agradeció los discursos de las ponentes: “tengo orgullo de vuestra palabra”. Quiso revivir en una línea de tiempo toda una vida, la de su madre. Un retrato personal donde habló de la mujer, del amor y de la enfermedad.
Una gran ovación, con el público en pie, cerró el acto homenaje a la que ha sido presidenta de honor de Fundación Mujeres hasta su adiós.


