*Las organizaciones defienden que el FSE continúe siendo un fondo específico, autónomo, con presupuesto propio y con objetivos de igualdad claros. Su flexibilización implicaría una amenaza real para las políticas de igualdad, la cohesión social y la economía de las mujeres.
*Se insta al Gobierno de España y a las instituciones europeas a defender un FSE fuerte, con recursos suficientes y orientado a garantizar derechos, reducir desigualdades y avanzar hacia una Europa más justa e igualitaria.
Madrid, 5 de mayo de 2026. Más de 35 organizaciones de Mujeres alertan sobre los riesgos que enfrenta el Fondo Social Europeo (FSE) en el próximo marco financiero 2028-2034, que se está negociando ahora, e instan a la movilización del movimiento feminista para que se sume a las labores de incidencia política.
Las organizaciones han difundido un documento que resume los debates y conclusiones del foro “El futuro de las políticas sociales en los fondos europeos” en el que se señala como la propuesta inicial de la Comisión Europea estaba suponiendo un debilitamiento del pilar social europeo y alertando de los riesgos que conlleva que Europa deje de fijar objetivos específicos y colectivos prioritarios, lo que podría afectar a la continuidad y eficacia de las políticas sociales y de igualdad.
También han lamentado que los temas de igualdad no estén suficientemente visibles como posición propia en las negociaciones emprendidas por el Gobierno y han instado al Ministerio de Igualdad a asumir ese liderazgo institucional en el proceso de negociación del marco financiero.
El FSE ha sido una herramienta fundamental para financiar políticas de igualdad, inclusión social y lucha contra la pobreza. La propuesta inicial de la Comisión Europea busca mayor flexibilidad en la gestión de los fondos, permitiendo que los Estados prioricen otras áreas en detrimento de las políticas sociales.
La inversión a través del FSE genera un retorno económico y social significativo: la inclusión laboral, la autonomía económica y la mejora de las condiciones de vida de las personas vulnerables contribuyen a la cohesión social, reducen la dependencia de prestaciones, aumentan las contribuciones fiscales y fortalecen la economía en general. El FSE, por tanto, resulta una inversión rentable para toda la sociedad.
Ante este escenario, las organizaciones lanzan un **Manifiesto** donde se insta a las asociaciones feministas a firmar y participar activamente en la defensa del FSE, ejerciendo presión ante europarlamentarios, instituciones españolas y espacios de decisión europeos.
Además, se reclama una mayor implicación de las autoridades gubernamentales españolas en materia de igualdad, para que defiendan con firmeza la línea social de los fondos europeos en el marco de las negociaciones. Se considera fundamental que el Ministerio de Igualdad, el Instituto de las Mujeres y las estructuras institucionales de igualdad tengan una presencia más clara en este proceso.
El manifiesto anima a las organizaciones feministas a unirse a esta iniciativa crucial para asegurar que las políticas de igualdad sigan siendo una prioridad en la agenda europea, generando beneficios sociales y económicos para toda la sociedad en su conjunto.
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