En el municipio de San Borja, departamento del Beni, la Asociación Económica Productiva de Mujeres Borjanas “Flor de Patujú” avanza en el fortalecimiento de sus capacidades productivas, organizativas y de liderazgo en el marco del proyecto “Mujeres indígenas bolivianas emprendiendo transformaciones económicas para su empoderamiento”, ejecutado el Centro de Capacitación y Servicio para la Integración de la Mujer (Cecasem) en colaboración con Fundación Mujeres con el financiamiento de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo.
El nombre de la asociación hace referencia a la flor de patujú, símbolo de la región amazónica y el oriente boliviano, que representa la pureza, la sabiduría amazónica y la diversidad cultural de la cosmovisión de sus pueblos. Conformada por mujeres rurales de las comunidades campesinas de Puerto Lata, Villa González, Galilea y Pinar del Río, la asociación está incorporando y fomentando la participación de mujeres indígenas tsimane, ampliando así su alcance e impacto en el municipio de San Borja, consolidándose como un espacio de encuentro y organización comunitaria.
Desde el inicio del proyecto, la asociación ha trabajado en el fortalecimiento de sus capacidades organizativas y de liderazgo, con el objetivo de mejorar la toma de decisiones, la planificación estratégica y la gestión participativa. Como resultado, han escogido la nueva mesa directiva que es fruto de un ejercicio realizado bajo principios de transparencia y rendición de cuentas, consolidando una cultura organizativa basada en la participación y la confianza entre las mujeres socias.
En el ámbito productivo, las mujeres de Flor de Patujú han participado en talleres de capacitación en técnicas de elaboración de productos agroalimentarios, aprendiendo a preparar mermeladas, conservas y salsas a partir de productos locales como remolacha, zapallo y locoto.
Asimismo, se trabajó en la elaboración del cuñapé, un alimento tradicional a base de almidón de yuca, a partir del cual las participantes innovaron incorporando nuevas variantes con ingredientes locales, ampliando la diversidad de productos a comercializar en ferias alimenticias.
Paralelamente, se han fortalecido sus capacidades en el empaque adecuado de productos agroalimentarios, incorporando modelos más seguros y saludables.
La asociación ha adquirido además maquinaria industrial que ha permitido incrementar su capacidad de producción así como mejorar la calidad y la cantidad de los productos elaborados. Gracias a estas mejoras técnicas y productivas han ampliado su oferta de venta y aumentado los ingresos económicos de las socias, contribuyendo a la sostenibilidad económica de la organización y al fortalecimiento de la autonomía personal y económica de las mujeres.


