En el marco del proyecto “Mujeres indígenas emprendiendo transformaciones económicas para su empoderamiento”, financiado por la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo y ejecutado por CECASEM, en colaboración con Fundación Mujeres, se llevó a cabo un proceso de fortalecimiento de capacidades dirigido a las integrantes de la Asociación Flor de Patujú, orientado a promover la producción agroecológica, la seguridad alimentaria y el empoderamiento económico de las mujeres indígenas.
Como resultado de esta intervención, se fortalecieron 29 huertos familiares pertenecientes a las socias de la asociación, los cuales constituyen espacios fundamentales para la producción de alimentos saludables, la diversificación de cultivos y la generación de medios de vida sostenibles para sus familias.
El proceso incluyó tres jornadas de capacitación teórico-prácticas, durante las cuales las participantes fortalecieron sus conocimientos en manejo de huertos ecológicos, agricultura sostenible, conservación de los recursos naturales y selección de variedades adaptadas a las condiciones del territorio. Asimismo, profundizaron en los principios de la producción agroecológica, comprendiendo la importancia de respetar los ciclos naturales, conservar la biodiversidad y diversificar la producción como estrategias para fortalecer la resiliencia frente al cambio climático.
Como parte del fortalecimiento de los huertos familiares, las productoras recibieron herramientas agrícolas que facilitarán las labores de preparación del terreno, mantenimiento y manejo de los cultivos. Así mismo, se entregaron semillas certificadas de hortalizas adaptadas a las condiciones productivas de la región para impulsar así la diversificación de la producción y mejorar el rendimiento de los huertos.
Esta iniciativa contribuye al fortalecimiento del liderazgo, la autonomía económica y los procesos de autodeterminación de las mujeres, quienes amplían su capacidad para decidir sobre sus sistemas de producción, el uso de sus recursos y la alimentación de sus hogares. El fortalecimiento de los huertos familiares mejora además las condiciones de vida de las familias y reafirma el papel de las mujeres como protagonistas del desarrollo comunitario, la conservación de los saberes ancestrales y la construcción de sistemas alimentarios sostenibles.


