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Ago
13
2018
Mujeres y emprendimiento en España
La financiación de proyectos liderados por mujeres
Fundación Mujeres
Ponencia realizada por Ana Criado Gomis, Coordinadora de Proyectos de Emprendimiento de la Fundación Mujeres, en el “XV Encuentro de Emprendedoras y Empresarias” celebrado el pasado 5 de julio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Este encuentro, el cual se realizó bajo el título “Financiación… ¿por dónde empiezo?”, permitió a las emprendedoras y empresarias compartir experiencias, conocimiento y debatir sobre las diferentes vías de financiación de sus proyectos empresariales.

A continuación, te presentamos la ponencia realizada por Ana Criado Gomis, Coordinadora de Proyectos de Emprendimiento de la Fundación Mujeres, en el “XV Encuentro de Emprendedoras y Empresarias” celebrado el pasado 5 de julio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Este encuentro, el cual se realizó bajo el título “Financiación… ¿por dónde empiezo?”, permitió a las emprendedoras y empresarias compartir experiencias, conocimiento y debatir sobre las diferentes vías de financiación de sus proyectos empresariales.

La financiación de proyectos liderados por mujeres

“El acceso a la financiación es todavía uno de los principales escollos con los que las mujeres se encuentran a la hora de poner en marcha sus proyectos. Si tenemos en cuenta que la actividad emprendedora de las mujeres en España ha evolucionado positivamente, estrechándose las diferencias entre hombres y mujeres en los últimos años (GEM España, 2017), esta situación de falta de financiación se torna insostenible para mantener estos niveles de emprendimiento en mujeres.

Según la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), en 2017 de cada diez personas autónomas nuevas, cuatro fueron mujeres. En Madrid, este porcentaje ha aumentado hasta un 14,3% en el caso de altas de mujeres como trabajadoras autónomas, siendo la comunidad autónoma con un mayor crecimiento. Sin embargo, la diferencia, aunque sea menor sigue existiendo entre mujeres y hombres, con un porcentaje respecto de 45% y 55% (ATA, 2018).

Esta mayor dificultad de las mujeres en el acceso a la financiación necesaria para poner en marcha un negocio es manifiesta en todos los países. Numerosos estudios destacan esta situación, debido a una menor experiencia emprendedora (falta de referentes), la participación en sectores feminizados, la evaluación en el crédito con sesgo de género y los estereotipos de género vigentes en el proceso de préstamos con respecto a la capacidad inversora de las mujeres.

Diferentes estadísticas nos indican que, ante la pregunta de si tienes acceso a la financiación necesaria si quieres empezar o hacer crecer un negocio, se puede observar la diferencia que existe entre hombres y mujeres en todos los países, siendo menor en Grecia y muy desigual en Reino Unido (OCDE, 2016).

Esta situación de dificultad de acceso a la financiación necesaria, genera mayor desconfianza hacia pedir un préstamo y que las mujeres emprendan con menos dinero y confíen más en la autofinanciación.

Como indica ONU Mujeres (2017), la falta de financiación limita el tamaño y el crecimiento de las empresas lideradas por mujeres y, por tanto, limita alcanzar su potencial absoluto. Según Ernst y Young (2009), las empresas que empiezan con mayores niveles de capital, muestran mejor desempeño en términos de activos, retorno, rentabilidad y supervivencia.

Existe una diferencia en la financiación requerida para poner en marcha un negocio entre hombres y mujeres, siendo esta muy superior en empresas lideradadas por hombres, donde la diferencia es abrumadora en países como Suiza, Italia o Taiwán (ONU Mujeres, 2017).

En este sentido, la Corporación Financiera Internacional (IFC) estima que la brecha de crédito para las mujeres dueñas de pymes en el sector formal es de aproximadamente 287 mil millones de dólares en todas las regiones del mundo. Si además se añaden los negocios informales, esta brecha aumenta a un billón de dólares. Sin embargo, IFC observa que mientras se da esta situación, las mujeres tienen tasas de devolución de créditos similares a las de los hombres, incluso teniendo términos y condiciones contractuales menos favorables (lo que aumenta la probabilidad de disuadirlas en la petición de préstamos). Además, las mujeres suelen mostrar una mayor lealtad de marca hacia la entidad financiadora, lo que mejora la venta cruzada y las tasas de retención. En definitiva, son un segmento potencial de clientela para las entidades.

Así pues, este mayor valor a los altos niveles de inversión, y en sectores con potencial de crecimiento que favorecen las entidades financieras, alejan y producen indefensión y, por tanto, falta de confianza en el acceso al crédito para la creación de empresas.

La falta de productos adecuados que se ajusten a los proyectos empresariales de las mujeres ha impulsado la autofinanciación. Como indica el Informe GEM (2015), más del 70% de las personas emprendedoras autofinancia su proyecto en la etapa inicial de emprendimiento.

Afortunadamente, las opciones de financiación están creciendo en los últimos años y cada vez son más numerosas las mujeres que optan a microcréditos, como una alternativa que ofrecen las microfinanzas. Según la OCDE (2016), el 40% de los microcréditos europeos son concedidos a mujeres. Otra alternativa creciente es el crowdfunding, o micromecenazgo, el cual demuestra ser una vía idónea para los proyectos liderados por mujeres. Según la OCE (2016), de media las mujeres obtienen más mecenas y por tanto más dinero en crowdfunding que las campañas lideradas por hombres. Apuntan que una posibilidad de este resultado es el hecho de que las campañas de crowdfunding se llevan a cabo en Internet, donde no hay un cara a cara y, por tanto, no hay posibilidad de que se dé el sesgo de género por parte de la persona financiadora con respecto a la financiada.

Otra vía de financiación creciente es la de capital riesgo. Dentro de este tipo de inversión destacan los business angels, personas particulares inversoras. En este sentido, las mujeres tienen menor acceso que los hombres ya que, como señalan las investigaciones realizadas, se necesitan redes de business angels dirigidas a empresas lideradas por mujeres, así como más mujeres inversoras.

A estas posibilidades de financiación, se suman las líneas gubernamentales, como pueden ser las líneas ICO en España.

Aunque todavía queda mucho camino por recorrer, qué pueden hacer frente a esta barrera en el acceso a la financiación las mujeres emprendedoras: mejorar su educación financiera con formaciones específicas, trabajar su capacidad de negociación, elaborar un plan de empresa viable y sólido, y cuando llegue el momento de abordar la financiación preguntarse: ¿por qué necesito financiación?, ¿cuándo la necesito?, ¿cómo la necesito?”

El Observatorio de Igualdad y Empleo te permite acceder a las estadísticas e informes mencionados en esta ponencia, al igual que a información complementaria sobre el emprendimiento con perspectiva de género, a través de nuestro apartado de “Informes y Estadísticas”.
 

Para más información, puedes consultar los siguientes enlaces: